El nuevo año ha empezado, y transitarlo eficientemente requiere que nos detengamos unos momentos para evaluar el pasado. La guía básica del cristiano, la Biblia, nos presenta unos versículos,
«Con el poder del Espíritu Santo que vive en nosotros, cuida la preciosa enseñanza que se te ha confiado» (2 Timoteo 1.14) Esta exhortación del apóstol Pablo a Timoteo
“El ánimo del hombre puede sostener al enfermo, ¿pero quién puede levantar al abatido?” (Proverbios 18:14 NBV)[1] El paiche o Arapaima gigas[2] es uno de los peces de agua
“En esto consiste el amor: en que pongamos en práctica sus mandamientos. Y éste es el mandamiento: que vivan en este amor, tal como ustedes lo han escuchado desde
“Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario” (Hechos 6:19 NVI) A Manuel lo conocí cuando era un
“¿Quién hay que viva y no muera jamás, o que pueda escapar del poder del sepulcro?” (Salmos 89:48 NVI) Quizá cada vez que vamos avanzando en años, la muerte
“Se levantará nación contra nación, y reino contra reino… Todo esto será apenas el comienzo de los dolores” (Mateo 24:7,8 NVI) Más allá de una guerra o de un país
“No se preocupen por lo que sucederá mañana, pues mañana tendrán tiempo para hacerlo. Ya tienen suficiente con los problemas de hoy” (Mateo 6:34 NBV) La mejor y saludable
“Las moscas muertas apestan y echan a perder el perfume. Así mismo pesa más una pequeña necedad que la sabiduría y la honra juntas” (Eclesiastés 10:1 NVI). Con seguridad