La Reforma ya no podía quedar encerrada en una ciudad ni depender de la voz de un solo hombre. La verdad que había comenzado a abrirse paso mediante el estudio de las Escrituras estaba cruzando fronteras, llegando a palacios, universidades, hogares y plazas. Lo que había comenzado como una lucha espiritual se estaba convirtiendo en un movimiento capaz de transformar naciones enteras.
En estos cinco capítulos veremos cómo la Reforma enfrenta decisiones decisivas. En Alemania, los príncipes tendrán que escoger entre someter sus convicciones a las exigencias del poder o defender públicamente su fe. En Francia, España, los Países Bajos, Escandinavia e Inglaterra, hombres y mujeres descubrirán las Escrituras y asumirán enormes riesgos para compartirlas.
Pero el avance no será fácil. Habrá prohibiciones, persecución, cárceles y muerte. En algunos lugares la Reforma encontrará protección; en otros, una resistencia implacable. Sin embargo, una misma realidad se repetirá una y otra vez: cuando la Biblia llega a las manos del pueblo, la verdad encuentra nuevos caminos para avanzar.
Los capítulos 11–15 nos llevarán por:
11. La protesta de los príncipes 12. La reforma en Francia 13. El despertar de España 14. En los Países Bajos y Escandinavia 15. La verdad progresa en Inglaterra
Este bloque nos permitirá observar algo fundamental en la historia de la Reforma: la antorcha ya no está en manos de un solo reformador. Ahora pasa de persona en persona y de nación en nación.
La Reforma había llegado a un momento decisivo. Las enseñanzas que pocos años antes parecían limitarse a las discusiones de teólogos y profesores se habían extendido por buena parte de Alemania. Príncipes, ciudades y miles de personas habían comenzado a aceptar los principios defendidos por los reformadores.
Pero ese crecimiento provocó una fuerte reacción. Las autoridades intentaron detener el movimiento y restaurar la uniformidad religiosa. Los gobernantes que habían aceptado la Reforma se encontraron entonces frente a una pregunta que iba mucho más allá de la política: ¿puede una autoridad humana obligar a una persona a actuar contra su conciencia en asuntos de fe?
La respuesta que algunos príncipes alemanes dieron ante la Dieta de Espira marcaría la historia. Su declaración de protesta daría origen al término “protestante” y convertiría la libertad de conciencia en uno de los grandes principios asociados con la Reforma.
El capítulo 11 nos coloca, por tanto, ante una cuestión que sigue siendo profundamente actual: cuando la autoridad humana y las convicciones fundamentadas en la Palabra de Dios entran en conflicto, ¿quién debe gobernar la conciencia?
LECTURA RESUMIDA
📖 CAPÍTULO 11 — LA PROTESTA DE LOS PRÍNCIPES
Toca aquí para leer
La Reforma había llegado a un momento decisivo. Las enseñanzas que
comenzaron con el estudio de las Escrituras y la predicación de
Martín Lutero ya no podían considerarse un movimiento pequeño.
Numerosos príncipes, ciudades y comunidades de Alemania habían
aceptado sus principios.
Este crecimiento provocó una fuerte reacción. Las autoridades
favorables a Roma deseaban detener el movimiento y recuperar la
unidad religiosa del imperio. La cuestión ya no era solamente
teológica: comenzaba a involucrar directamente a gobernantes,
territorios y decisiones políticas.
En 1526, la Dieta de Espira había concedido cierta
libertad para que cada territorio actuara en materia religiosa de
acuerdo con su responsabilidad delante de Dios y del emperador.
Esta situación permitió que la Reforma avanzara rápidamente en
diversos lugares.
Allí donde los principios reformadores fueron aceptados, se
promovió la predicación de las Escrituras, se reorganizó la
enseñanza religiosa y se impulsó la educación. La Biblia comenzó
a ocupar un lugar cada vez más importante en la vida del pueblo.
UNA LIBERTAD QUE CAMBIÓ EL ESCENARIO
Cuando las personas tuvieron mayor libertad para escuchar,
estudiar y enseñar las Escrituras, la Reforma avanzó con rapidez.
La fuerza del movimiento no dependía solamente de los reformadores:
cada vez más personas estaban examinando la Biblia por sí mismas.
Sin embargo, aquella libertad duraría poco. En 1529 se convocó una
nueva Dieta de Espira. Esta vez se intentó limitar
el avance de la Reforma y revertir algunas de las libertades
concedidas anteriormente.
Los territorios que todavía permanecían fieles a Roma debían
impedir nuevas reformas. Y en aquellos lugares donde la Reforma
ya estaba establecida se buscaba evitar que continuara avanzando.
Los gobernantes reformados comprendieron inmediatamente la gravedad
de la decisión.
El problema iba mucho más allá de una discusión entre gobernantes.
Estaba en juego una cuestión fundamental:
¿puede una autoridad humana decidir lo que una persona
debe creer y cómo debe adorar a Dios?
Los príncipes y representantes de varias ciudades que apoyaban
la Reforma decidieron presentar una protesta formal. Sostenían
que en asuntos de conciencia la autoridad de Dios estaba por
encima de las decisiones humanas.
LA CONCIENCIA NO PERTENECE AL ESTADO
La protesta defendía un principio de enorme importancia:
ninguna mayoría, concilio o autoridad civil puede ocupar el lugar
de Dios en la conciencia. La fe verdadera no puede imponerse
mediante decretos.
De aquella declaración surgió el nombre
“protestantes”, aplicado a quienes protestaron
contra las decisiones que consideraban contrarias a la libertad
religiosa y a la autoridad de las Escrituras.
El término llegaría a tener un significado mucho más amplio.
Ya no describiría solamente a los príncipes presentes en Espira,
sino a un movimiento que defendía principios como la autoridad
de la Biblia y el derecho de seguir las convicciones de conciencia.
Pero el conflicto todavía no había terminado. En 1530 se convocó
la Dieta de Augsburgo. Allí los partidarios de la
Reforma tendrían que presentar públicamente aquello que creían.
Felipe Melanchthon desempeñó un papel destacado en la preparación
de una exposición de la fe de los reformadores. El documento,
conocido posteriormente como la
Confesión de Augsburgo, presentó de manera ordenada
sus principales convicciones religiosas.
Ante gobernantes y representantes del imperio, la fe reformada
fue expuesta públicamente. Lo que años antes había comenzado con
las preguntas de un monje en Wittenberg se había convertido ahora
en una confesión defendida ante algunas de las autoridades más
importantes de Europa.
Los reformadores sabían que aquella postura podía tener graves
consecuencias. Sin embargo, consideraban que abandonar sus
convicciones para evitar el peligro significaría colocar la
seguridad personal por encima de la verdad.
La Reforma entraba así en una nueva etapa. Ya no se trataba
solamente de predicar nuevas ideas o corregir determinados abusos.
Se estaba afirmando un principio destinado a trascender aquella
generación: la conciencia debe responder finalmente
delante de Dios.
💡 IDEA PARA RECORDAR
La protesta de los príncipes convirtió una controversia religiosa
en una poderosa defensa de la conciencia.
La fe no puede imponerse por decreto, porque creer es una
decisión que pertenece a la conciencia delante de Dios.
La Reforma avanzaba ahora defendiendo no solamente determinadas
doctrinas, sino también el derecho de permanecer fiel a las
convicciones nacidas de la Palabra.
📖 Al terminar la lectura, toca nuevamente el encabezado
del capítulo para cerrarlo y continúa con las preguntas.
EXPLORA EL CAPÍTULO
1. ¿En qué Dieta de 1529 los príncipes reformados presentaron su histórica protesta?
2. ¿Qué principio fundamental defendieron los príncipes mediante su protesta?
3. ¿De qué acontecimiento surgió el nombre “protestantes”?
4. Verdadero o falso: la protesta de los príncipes defendía que la fe podía imponerse mediante las decisiones de la mayoría.
5. PARA REFLEXIONAR:
Los príncipes estuvieron dispuestos a defender sus convicciones aun cuando hacerlo podía traerles graves consecuencias.
¿Por qué es importante mantener nuestras convicciones cuando están fundamentadas en la Palabra de Dios?
Escribe al menos una oración de 5 palabras.
CAPÍTULO 12 — LA REFORMA EN FRANCIA
INTRODUCCIÓN
Mientras la Reforma avanzaba en Alemania, sus principios comenzaron a abrirse camino en Francia. Allí, entre universidades, círculos intelectuales y personas sinceramente interesadas en las Escrituras, surgieron hombres dispuestos a examinar nuevamente las enseñanzas recibidas y a colocar la Palabra de Dios en el centro de su fe.
Sin embargo, Francia sería un terreno especialmente difícil. La nueva enseñanza encontraría seguidores, pero también una oposición cada vez más intensa. Quienes abrazaban las ideas de la Reforma tendrían que decidir cuánto estaban dispuestos a arriesgar por sus convicciones.
Este capítulo muestra que la verdad puede comenzar de manera silenciosa —en un libro, una conversación, un aula o el corazón de una persona— y terminar alcanzando a muchos. La Reforma entraba en Francia, y con ella comenzaba una nueva batalla entre la luz de las Escrituras y las fuerzas que intentaban detenerla.
LECTURA RESUMIDA
📖 CAPÍTULO 12 — LA REFORMA EN FRANCIA
Toca aquí para leer
Mientras la Reforma avanzaba en Alemania, la luz de las Escrituras
comenzaba también a abrirse camino en Francia. Antes de que las
enseñanzas de Lutero alcanzaran gran difusión en el país, algunos
hombres ya habían comenzado a estudiar la Biblia y a descubrir
verdades que cuestionaban muchas de las ideas religiosas de su tiempo.
Entre ellos se encontraba Jacques Lefèvre, conocido
también como Lefèvre d’Étaples. Era un hombre dedicado al estudio
que, mientras investigaba las Escrituras, llegó a comprender con
mayor claridad que la salvación no podía obtenerse mediante los
méritos humanos, sino que era un don recibido por medio de Cristo.
Lefèvre comenzó a enseñar estas verdades a sus estudiantes. Entre
quienes recibieron su influencia se encontraba
Guillermo Farel, un joven apasionado y profundamente
religioso que inicialmente estaba muy unido a las prácticas
tradicionales de su tiempo.
El estudio de la Biblia produjo en Farel una transformación.
Comprendió que algunas de las prácticas que había defendido con
entusiasmo no podían sostenerse mediante las Escrituras. Desde
entonces dedicó su energía y valentía a proclamar el evangelio.
LA REFORMA FRANCESA COMENZÓ CON LA BIBLIA
Antes de convertirse en un gran movimiento público, la Reforma
comenzó en personas que abrieron las Escrituras y permitieron que
lo que encontraban allí cuestionara sus propias creencias.
La transformación comenzó primero en la mente y en el corazón.
Las nuevas enseñanzas comenzaron a extenderse. Personas de diferentes
niveles sociales escuchaban con interés el mensaje y algunos miembros
influyentes de la sociedad francesa mostraron simpatía hacia quienes
deseaban una reforma religiosa.
Lefèvre emprendió además una tarea fundamental: poner las Escrituras
al alcance del pueblo francés. La traducción y difusión del Nuevo
Testamento permitió que más personas pudieran leer directamente
la Palabra de Dios en su propio idioma.
Agricultores, artesanos y familias comenzaron a conocer enseñanzas
que anteriormente habían permanecido fuera de su alcance. Una vez
más, como había ocurrido en otros lugares de Europa, la Biblia en
lengua común se convirtió en uno de los instrumentos más poderosos
para extender la Reforma.
Pero el avance de las nuevas ideas despertó oposición. Las autoridades
religiosas comenzaron a perseguir a quienes enseñaban doctrinas
consideradas peligrosas. Algunos reformadores tuvieron que abandonar
los lugares donde trabajaban y buscar refugio.
Farel salió de Francia y continuó su labor en otras regiones.
Lejos de apagar su entusiasmo, la oposición contribuyó a llevar
el mensaje a nuevos territorios.
PERSEGUIDOS, PERO EL MENSAJE CONTINUABA
Cuando un predicador tenía que abandonar una ciudad, llevaba sus
convicciones consigo. La persecución podía dispersar a los creyentes,
pero esa misma dispersión contribuía muchas veces a que las ideas
de la Reforma alcanzaran nuevos lugares.
En este ambiente apareció también
Juan Calvino. Era un joven de gran capacidad
intelectual que inicialmente había sido preparado para una carrera
diferente. Sin embargo, el contacto con las ideas de la Reforma
y el estudio de las Escrituras produjeron un cambio profundo
en su vida.
Calvino no buscaba inicialmente convertirse en una figura pública.
Su carácter inclinado al estudio lo llevaba a preferir una vida
tranquila. Pero las circunstancias terminarían colocándolo en
medio del movimiento reformador.
En Francia, mientras tanto, la tensión aumentaba. Algunos partidarios
de la Reforma, impacientes ante la lentitud de los cambios, realizaron
acciones públicas contra prácticas de la iglesia establecida.
Una de las más conocidas fue la distribución de carteles que
denunciaban la misa.
Estos carteles aparecieron en diferentes lugares y uno de ellos
llegó incluso hasta las cercanías de las habitaciones del rey.
El acontecimiento provocó una reacción severa de las autoridades
y aumentó considerablemente la persecución contra los reformados.
Personas sospechosas de aceptar las nuevas enseñanzas fueron
arrestadas. Algunos creyentes fueron condenados y ejecutados.
Lo que había comenzado como un movimiento de estudio y predicación
entraba ahora en una etapa marcada por el sufrimiento.
La persecución obligó a muchos franceses a abandonar su país.
Pero el resultado volvió a ser paradójico: aquellos refugiados
llevaron consigo sus Biblias y sus convicciones. En las ciudades
y países donde encontraron refugio contribuyeron a extender todavía
más los principios de la Reforma.
Calvino también tuvo que salir de Francia. Durante este período
escribió una exposición sistemática de la fe reformada que tendría
una enorme influencia. Más tarde, su camino lo llevaría a
Ginebra, donde su trabajo quedaría profundamente
relacionado con el desarrollo posterior de la Reforma.
Francia tuvo ante sí una oportunidad extraordinaria. La Biblia
estaba llegando al pueblo, hombres preparados defendían sus
enseñanzas y sectores importantes de la sociedad mostraban interés.
Sin embargo, la creciente oposición hizo que el camino de la
Reforma francesa fuera especialmente difícil.
A pesar de ello, la verdad no desapareció. Los creyentes continuaron
reuniéndose, estudiando y transmitiendo sus convicciones. Algunos
permanecerían en Francia; otros llevarían el mensaje más allá de
sus fronteras.
💡 IDEA PARA RECORDAR
La Reforma en Francia muestra que la verdad puede avanzar incluso
cuando encuentra una fuerte oposición. Lefèvre, Farel, Calvino y
muchos creyentes descubrieron en las Escrituras una verdad que no
podían guardar solamente para ellos.
Se podía expulsar al mensajero de una ciudad, pero era mucho
más difícil impedir que la Palabra que llevaba consigo continuara
avanzando.
📖 Al terminar la lectura, toca nuevamente el encabezado
del capítulo para cerrarlo y continúa con las preguntas.
EXPLORA EL CAPÍTULO
1. ¿Quién fue uno de los primeros estudiosos franceses que comenzó a enseñar que la salvación es un don recibido por medio de Cristo?
2. ¿Qué joven recibió la influencia de Lefèvre y llegó a convertirse en un apasionado predicador de la Reforma?
3. ¿Qué importante reformador francés tuvo que abandonar Francia y posteriormente desarrolló una obra destacada en Ginebra?
4. Verdadero o falso: la persecución consiguió impedir completamente que las ideas de la Reforma salieran de Francia.
5. PARA REFLEXIONAR:
Muchos creyentes franceses continuaron compartiendo sus convicciones
aun cuando enfrentaban oposición y persecución.
¿Qué podemos aprender de ellos acerca de compartir nuestra fe
cuando hacerlo no resulta fácil?
Escribe al menos una oración de 5 palabras.
CAPÍTULO 13 — EL DESPERTAR DE ESPAÑA
INTRODUCCIÓN
España parecía uno de los lugares menos favorables para el avance de la Reforma. La vigilancia religiosa era intensa y cualquier enseñanza considerada contraria a la fe establecida podía traer graves consecuencias. Sin embargo, incluso allí comenzaron a circular las nuevas ideas.
Las Escrituras y los escritos relacionados con la Reforma encontraron caminos inesperados para entrar en el país. Poco a poco surgieron personas que comenzaron a estudiar, preguntar y compartir lo que estaban descubriendo. Algunos pertenecían incluso a sectores educados e influyentes de la sociedad.
Pero aceptar estas convicciones en España tendría un precio muy alto. Este capítulo nos introduce en la experiencia de creyentes que tuvieron que practicar su fe bajo amenaza constante. Cuando expresar públicamente lo que se cree puede costarlo todo, la fidelidad deja de ser una idea y se convierte en una decisión.
LECTURA RESUMIDA
📖 CAPÍTULO 13 — EL DESPERTAR DE ESPAÑA
Toca aquí para leer
España parecía uno de los territorios menos favorables para el avance
de la Reforma. La estrecha relación entre la monarquía y la religión
establecida, junto con la vigilancia de la Inquisición, hacía
extremadamente peligroso cuestionar las enseñanzas tradicionales.
Sin embargo, las ideas de la Reforma también consiguieron penetrar
en territorio español.
El contacto de España con otros países europeos facilitó la entrada
de nuevas ideas. Españoles que viajaban por motivos políticos,
comerciales o académicos conocieron las enseñanzas que estaban
transformando Alemania y otras regiones de Europa.
También comenzaron a introducirse clandestinamente libros y escritos
reformadores. A pesar de las prohibiciones, estos materiales
circulaban entre personas interesadas en estudiar las cuestiones
religiosas por sí mismas.
Entre quienes tuvieron un papel importante en este despertar se
encontraba Juan de Valdés. Hombre de gran formación,
llegó a relacionarse con círculos intelectuales y religiosos en los
que se discutía la necesidad de una fe más profundamente basada
en el evangelio.
LAS IDEAS ATRAVESARON LAS FRONTERAS
Las autoridades podían prohibir libros y vigilar caminos, pero las
ideas de la Reforma continuaban entrando en España. Libros, viajeros
y conversaciones se convirtieron en caminos por los que las nuevas
convicciones alcanzaban a personas deseosas de conocer las Escrituras.
Otro nombre importante fue Francisco de Enzinas.
Convencido de que el pueblo necesitaba acceso directo a la Palabra
de Dios, realizó una traducción del Nuevo Testamento al castellano
a partir del texto griego.
Su propósito era sencillo pero revolucionario para aquel contexto:
que los españoles pudieran leer el mensaje del Nuevo Testamento
en su propia lengua. La publicación de esta obra lo colocó bajo
sospecha y finalmente fue encarcelado.
Sin embargo, ni las prisiones ni las prohibiciones podían eliminar
completamente las Escrituras que ya habían comenzado a circular.
Cada ejemplar podía pasar de una persona a otra y abrir nuevas
preguntas acerca de la fe.
También destacó Juan Díaz, un estudioso español
que abrazó las ideas de la Reforma mientras se encontraba fuera
del país. Su decisión tuvo consecuencias trágicas. La oposición
a sus convicciones llegó hasta el punto de costarle la vida.
LEER LA BIBLIA PODÍA COSTAR MUY CARO
Para muchos creyentes españoles, aceptar las ideas de la Reforma
no era simplemente adoptar una nueva posición teológica. Podía
significar perder la libertad, abandonar el país o incluso enfrentar
la muerte.
A pesar del peligro, comenzaron a formarse grupos interesados en
las enseñanzas reformadas. Algunos aparecieron en lugares como
Sevilla y Valladolid, donde personas de diferentes
condiciones sociales se reunían discretamente para estudiar
y compartir sus convicciones.
En Sevilla, incluso algunos miembros de comunidades religiosas
comenzaron a estudiar con mayor profundidad las Escrituras.
Entre ellos surgieron hombres que posteriormente desempeñarían
un papel importante en la difusión de la Biblia en castellano.
Uno de ellos fue Casiodoro de Reina. Obligado
finalmente a abandonar España, dedicaría años de su vida a una
tarea que tendría consecuencias duraderas: traducir la Biblia
completa al castellano.
Su traducción fue publicada en 1569 y llegaría a ser conocida
como la Biblia del Oso. Más adelante sería revisada
por Cipriano de Valera, dando origen a una tradición de traducción
bíblica que alcanzaría una enorme difusión en el mundo de habla
española.
Pero mientras la Biblia encontraba caminos para llegar a los
lectores, la Inquisición intensificó sus investigaciones. Las
reuniones clandestinas fueron descubiertas y numerosos sospechosos
fueron detenidos.
Algunos fueron encarcelados, otros obligados a abandonar sus
convicciones y otros fueron condenados a muerte. Los llamados
autos de fe mostraron públicamente la severidad
con la que se combatía cualquier intento de reforma religiosa.
La persecución consiguió debilitar profundamente el movimiento
reformador dentro de España. Muchos de sus partidarios tuvieron
que abandonar el país y continuar su obra desde el extranjero.
Sin embargo, el exilio produjo nuevamente un resultado inesperado.
Los españoles que escaparon llevaron consigo su lengua, su fe y
su deseo de colocar las Escrituras al alcance de sus compatriotas.
Desde otros países continuaron escribiendo, traduciendo e
imprimiendo materiales destinados a lectores españoles.
De esta manera, aunque la Reforma no alcanzó en España la extensión
que consiguió en otras regiones de Europa, la semilla no desapareció.
La Biblia en castellano se convertiría en uno de los frutos más
duraderos de aquel despertar.
💡 IDEA PARA RECORDAR
El despertar de España muestra que la verdad puede encontrar caminos
incluso donde parece imposible avanzar. Hubo creyentes que perdieron
seguridad, patria y hasta la vida por sus convicciones.
Las personas podían ser encarceladas o expulsadas, pero la
Palabra de Dios, una vez traducida y puesta en circulación, podía
continuar hablando mucho después de que sus traductores hubieran
desaparecido.
📖 Al terminar la lectura, toca nuevamente el encabezado
del capítulo para cerrarlo y continúa con las preguntas.
EXPLORA EL CAPÍTULO
1. ¿Qué instrumento fue fundamental para introducir y extender las ideas de la Reforma en España?
2. ¿Quién tradujo el Nuevo Testamento al castellano a partir del texto griego?
3. ¿Qué reformador español publicó en 1569 la traducción de la Biblia conocida como la Biblia del Oso?
4. Verdadero o falso: la persecución eliminó completamente la influencia de la Reforma y la circulación de las Escrituras en castellano.
5. PARA REFLEXIONAR:
Muchos creyentes españoles arriesgaron su seguridad para que otros
pudieran conocer las Escrituras. ¿Qué valor tiene para ti poder leer
libremente la Biblia hoy?
Escribe al menos una oración de 5 palabras.
CAPÍTULO 14 — EN LOS PAÍSES BAJOS Y ESCANDINAVIA
INTRODUCCIÓN
La Reforma continuó atravesando las fronteras europeas. Las ideas que habían producido una profunda transformación en Alemania y otros territorios llegaron también a los Países Bajos y a las naciones escandinavas.
En estas regiones encontraremos circunstancias diferentes, pero un elemento común: el poder de las Escrituras cuando llegan a las personas en un idioma que pueden comprender. Predicadores, estudiantes y reformadores contribuirán a extender el conocimiento bíblico incluso frente a importantes obstáculos.
En algunos lugares la oposición será violenta; en otros, las circunstancias permitirán que la Reforma avance de manera más amplia. El capítulo muestra así que la verdad no siguió un único camino. En cada nación encontró personas dispuestas a recibirla, estudiarla y transmitirla a otros.
LECTURA RESUMIDA
📖 CAPÍTULO 14 — EN LOS PAÍSES BAJOS Y ESCANDINAVIA
Toca aquí para leer
Mientras la Reforma se extendía por Alemania, Francia y otras
regiones de Europa, la luz de las Escrituras comenzó también
a abrirse camino en los Países Bajos y en las
naciones de Escandinavia. Cada territorio tenía
circunstancias diferentes, pero en todos ellos la Biblia desempeñó
un papel decisivo.
En los Países Bajos existía desde tiempo atrás un profundo interés
por las Escrituras. Las enseñanzas de antiguos reformadores habían
dejado semillas que prepararon el terreno para recibir las nuevas
ideas que estaban recorriendo Europa.
Cuando los escritos de Lutero comenzaron a circular, encontraron
lectores dispuestos a examinarlos. La imprenta facilitó enormemente
la difusión de libros, tratados y porciones de las Escrituras.
Las nuevas convicciones comenzaron a extenderse entre diferentes
sectores de la población.
LA PALABRA ENCONTRABA NUEVOS CAMINOS
Libros, predicadores y ejemplares de las Escrituras atravesaban
ciudades y fronteras. Cada persona que descubría el mensaje bíblico
podía convertirse, a su vez, en alguien que lo compartiera con otros.
Entre quienes abrazaron las enseñanzas de la Reforma se encontraba
Menno Simons. Después de estudiar cuidadosamente
las Escrituras, comenzó a cuestionar algunas enseñanzas y prácticas
que anteriormente había aceptado.
Su estudio de la Biblia lo llevó a una transformación profunda.
Finalmente abandonó su antigua posición religiosa y dedicó su vida
a enseñar aquello que había llegado a considerar verdad bíblica.
Menno ejerció su ministerio en circunstancias muy difíciles.
Los creyentes relacionados con su movimiento fueron perseguidos,
y él mismo tuvo que desplazarse constantemente para evitar ser
capturado. A pesar de ello, continuó predicando, escribiendo
y organizando comunidades de creyentes.
La persecución en los Países Bajos llegó a ser extremadamente severa.
Las autoridades intentaron detener la expansión de las ideas
reformadas mediante prohibiciones, encarcelamientos y ejecuciones.
Poseer determinados libros o participar en reuniones religiosas
podía convertirse en motivo de acusación.
Sin embargo, la violencia no consiguió eliminar las nuevas
convicciones. Muchos creyentes estuvieron dispuestos a sufrir
antes que renunciar a lo que consideraban enseñado por la Palabra
de Dios.
UNA FE PROBADA POR LA PERSECUCIÓN
En los Países Bajos, seguir las convicciones nacidas del estudio
de la Biblia podía significar perder los bienes, la libertad
e incluso la vida. Aun así, la Reforma continuó extendiéndose.
Más al norte, la Reforma encontró un camino diferente.
En Dinamarca, jóvenes que habían estudiado en
Wittenberg regresaron influenciados por las enseñanzas reformadoras
y comenzaron a compartirlas con sus compatriotas.
Uno de los nombres destacados fue
Hans Tausen. Después de entrar en contacto con
las ideas de Lutero, regresó a Dinamarca y comenzó a predicar
las Escrituras. Sus mensajes despertaron gran interés entre
la población.
En Suecia, la Reforma recibió un impulso importante
por medio de Olaus y Laurentius Petri. Ambos habían
estudiado en Wittenberg y regresaron a su país convencidos de la
necesidad de enseñar la Biblia al pueblo.
La predicación y la traducción de las Escrituras contribuyeron
poderosamente al crecimiento del movimiento. Las personas podían
escuchar y leer el mensaje bíblico en una lengua que comprendían.
En Suecia se realizaron debates públicos en los que las enseñanzas
de la Reforma fueron comparadas con las posiciones tradicionales.
La cuestión fundamental volvía a ser la misma que había aparecido
en otras naciones: ¿qué autoridad debía determinar
finalmente las creencias de la iglesia?
Los reformadores insistían en que las Escrituras debían ocupar
el lugar principal. Con el tiempo, la Reforma obtuvo una amplia
aceptación en las naciones escandinavas y produjo cambios
importantes en su vida religiosa.
Así, la misma verdad avanzaba bajo circunstancias muy diferentes.
En los Países Bajos encontraba una persecución feroz; en partes
de Escandinavia obtenía progresivamente mayor protección.
Pero en ambos casos el instrumento fundamental seguía siendo
el mismo: la Palabra de Dios puesta al alcance del pueblo.
💡 IDEA PARA RECORDAR
La Reforma no avanzó de la misma manera en todas las naciones.
En algunos lugares encontró persecución; en otros recibió protección.
Pero una realidad se repetía:
cuando las personas podían escuchar, estudiar y comparar
las enseñanzas con las Escrituras, la verdad encontraba terreno
para crecer.
📖 Al terminar la lectura, toca nuevamente el encabezado
del capítulo para cerrarlo y continúa con las preguntas.
EXPLORA EL CAPÍTULO
1. ¿Qué ayudó especialmente a la rápida difusión de las ideas de la Reforma en los Países Bajos?
2. ¿Qué reformador de los Países Bajos estudió las Escrituras y dedicó su vida a enseñar sus convicciones?
3. ¿Quiénes tuvieron un papel destacado en el avance de la Reforma en Suecia?
4. Verdadero o falso: la Reforma avanzó exactamente de la misma manera en los Países Bajos y en Escandinavia.
5. PARA REFLEXIONAR:
En algunos lugares la Reforma enfrentó persecución y en otros encontró
mayor libertad. ¿Qué nos enseña esto acerca de permanecer fieles a la
Palabra de Dios en circunstancias diferentes?
Escribe al menos una oración de 5 palabras.
CAPÍTULO 15 — LA VERDAD PROGRESA EN INGLATERRA
INTRODUCCIÓN
Inglaterra ya había conocido la influencia de Wiclef mucho antes de la aparición de Lutero. Aunque habían pasado generaciones desde su muerte, las semillas sembradas por aquel precursor de la Reforma no habían desaparecido completamente.
Ahora comenzaría una nueva etapa. El deseo de colocar las Escrituras al alcance del pueblo impulsaría a hombres dispuestos a dedicar su vida a una tarea extraordinaria: que las personas pudieran leer la Biblia en su propia lengua.
Pero traducir, imprimir y distribuir las Escrituras podía convertirse en una actividad peligrosa. Este capítulo seguirá el avance de la verdad en medio de prohibiciones y persecuciones, mostrando una paradoja que se repite a lo largo de la Reforma: cuanto más se intentaba impedir la circulación de la Biblia, más difícil resultaba detenerla.
La Palabra estaba saliendo de los púlpitos y las bibliotecas para entrar en las manos del pueblo. Y una vez allí, sería muy difícil volver a encerrarla.
LECTURA RESUMIDA
📖 CAPÍTULO 15 — LA VERDAD PROGRESA EN INGLATERRA
Toca aquí para leer
Inglaterra había conocido las semillas de la Reforma mucho antes
de la aparición de Martín Lutero. Las enseñanzas de
Juan Wiclef y la labor de quienes difundieron
sus escritos habían mantenido vivo, durante generaciones,
el deseo de conocer las Escrituras.
Cuando las ideas de la Reforma continental comenzaron a llegar
nuevamente a Inglaterra, encontraron un terreno que había sido
preparado. Los escritos reformadores circulaban entre estudiantes,
profesores y personas interesadas en comprender directamente
el mensaje de la Biblia.
En este contexto apareció una de las figuras más importantes
de la Reforma inglesa: Guillermo Tyndale.
Hombre de gran preparación académica y conocedor de las lenguas
bíblicas, llegó a convencerse de que el pueblo necesitaba tener
acceso directo a las Escrituras.
Tyndale comprendía que mientras la Biblia permaneciera fuera
del alcance de las personas comunes, estas dependerían de lo
que otros les dijeran acerca de ella. Por eso decidió dedicar
su vida a traducir la Palabra de Dios al inglés.
UNA BIBLIA PARA EL PUEBLO
El gran propósito de Tyndale era que incluso una persona común
pudiera conocer las Escrituras. La Biblia no debía pertenecer
únicamente a eruditos y religiosos: debía llegar a las manos
del pueblo.
Pero realizar aquella tarea en Inglaterra era extremadamente
difícil. Al no encontrar las condiciones necesarias para traducir
y publicar libremente el Nuevo Testamento, Tyndale abandonó
su país y continuó trabajando en el continente europeo.
Allí completó su traducción del Nuevo Testamento a partir del
texto griego. Después comenzó el desafío de imprimir los ejemplares
y hacerlos llegar clandestinamente a Inglaterra.
Los libros fueron transportados ocultos entre mercancías y
atravesaron el canal en barcos comerciales. Una vez en Inglaterra,
pasaban secretamente de unas manos a otras.
Las autoridades intentaron impedir su circulación. Se confiscaron
ejemplares y algunos fueron públicamente destruidos. Sin embargo,
detener completamente la difusión resultaba cada vez más difícil.
Incluso los esfuerzos destinados a eliminar las Biblias produjeron
en ocasiones un resultado inesperado. El dinero obtenido por la
compra de ejemplares que después serían destruidos podía terminar
financiando nuevas ediciones.
CUANTO MÁS INTENTABAN DETENERLA, MÁS CIRCULABA
Podían confiscar una edición, pero otras podían imprimirse.
Podían quemar libros, pero no podían borrar de la mente de las
personas las verdades que ya habían leído.
Tyndale continuó trabajando también en la traducción de partes
del Antiguo Testamento. Durante años vivió lejos de su patria,
cambiando de residencia y trabajando bajo la amenaza constante
de ser descubierto.
Finalmente fue traicionado y arrestado. Después de permanecer
encarcelado, fue condenado a muerte. Su vida terminó, pero la
obra a la que había dedicado tantos años no terminó con él.
La traducción de Tyndale ejercería una enorme influencia sobre
posteriores Biblias inglesas. Las palabras que había trabajado
cuidadosamente continuarían siendo leídas por generaciones.
Otros reformadores ingleses continuaron defendiendo las Escrituras.
Entre ellos se encontraban hombres como
Hugh Latimer y Nicholas Ridley,
quienes sufrirían persecución y finalmente morirían por sus
convicciones.
También Thomas Cranmer, figura importante de la
Reforma inglesa, terminaría enfrentando una prueba extrema.
Después de momentos de vacilación, afrontó finalmente la muerte
reafirmando públicamente sus convicciones.
Los cambios políticos y religiosos de Inglaterra produjeron
períodos muy diferentes. En determinados momentos la Reforma
avanzó; en otros, sus partidarios fueron perseguidos.
Pero las Escrituras continuaban circulando.
Con el paso del tiempo, la Biblia en inglés obtuvo una difusión
cada vez mayor. Lo que Tyndale había soñado mientras trabajaba
en el exilio comenzaba a convertirse en realidad:
el pueblo podía leer la Palabra de Dios en su propia lengua.
El avance de la verdad en Inglaterra demuestra que una obra puede
sobrevivir a quienes la comenzaron. Los traductores podían morir,
los predicadores podían ser silenciados y los libros podían ser
quemados; pero cada nueva persona que leía las Escrituras se
convertía en un nuevo punto desde el cual la verdad podía continuar
extendiéndose.
💡 IDEA PARA RECORDAR
Tyndale soñó con poner la Biblia en las manos del pueblo y dedicó
su vida a conseguirlo. No llegó a contemplar todo el resultado
de su obra, pero su trabajo continuó después de su muerte.
Se puede silenciar a un mensajero, pero cuando la Palabra
ha llegado a miles de manos, la verdad puede seguir avanzando
de generación en generación.
📖 Al terminar la lectura, toca nuevamente el encabezado
del capítulo para cerrarlo y continúa con las preguntas.
EXPLORA EL CAPÍTULO
1. ¿Quién fue el gran traductor de la Biblia al inglés presentado en este capítulo?
2. ¿Cuál era uno de los grandes propósitos de Tyndale?
3. ¿Cómo lograban entrar en Inglaterra muchos ejemplares del Nuevo Testamento de Tyndale?
4. Verdadero o falso: la muerte de Tyndale consiguió detener la difusión de su obra y de la Biblia en inglés.
5. PARA REFLEXIONAR:
Tyndale dedicó su vida a que otras personas pudieran leer la Biblia
en su propia lengua. ¿Qué responsabilidad tenemos hoy al disponer
libremente de las Escrituras?