Vivimos en una sociedad que corre constantemente. Corremos para llegar al trabajo, cumplir compromisos, alcanzar objetivos, responder mensajes, resolver problemas y atender responsabilidades. Incluso dentro de la iglesia podemos
Identidad y convicciones “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse…” Daniel 1:8 Daniel llegó a Babilonia siendo muy joven. No llegó como turista, ni porque hubiera decidido comenzar
“La ira del Señor se encendió contra Israel, y los hizo vagar en el desierto por cuarenta años, hasta que fue acabada toda la generación de los que habían
“Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario” (Hechos 6:19 NVI) A Manuel lo conocí cuando era niño.
“¿Quién hay que viva y no muera jamás, o que pueda escapar del poder del sepulcro?” (Salmos 89:48 NVI) Quizá cada vez que vamos avanzando en años, la muerte
“No se preocupen por lo que sucederá mañana, pues mañana tendrán tiempo para hacerlo. Ya tienen suficiente con los problemas de hoy” (Mateo 6:34 NBV) La mejor y saludable
“Las moscas muertas apestan y echan a perder el perfume. Así mismo pesa más una pequeña necedad que la sabiduría y la honra juntas” (Eclesiastés 10:1 NVI). Con seguridad
“Por eso, dejando a un lado las enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez. No volvamos a poner los fundamentos…” (Hebreos 6:1 NVI) La vida cristiana, desde
“… un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto…” (Eclesiastés 3:4 NVI) Ponerse triste, tener