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VIVIR CON ALEGRÍA
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“Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.” (Proverbios 17.22, NVI)

A propósito de la muerte del actor y cómico estadounidense, Robin Williams, que fue encontrado muerto en su residencia en California, con un cinturón en el cuello con el que se problemashabría ahorcado al no vencer una severa depresión que lo atormentaba por mucho tiempo, las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la depresión se tornan alarmantes, pues señalan “que más de 350 millones de personas sufren de depresión en el mundo y que cada año se registra un millón de suicidios”,[1] por consecuencia de ese estado. En el Perú, por cada “20 personas, una se deprime. De cada 20 con un episodio depresivo, una intenta suicidarse. De cada 20 que intentan suicidarse, una lo logra”.[2] Pero lo más pavoroso es que en 20 años “la depresión se convertirá en la enfermedad que más padecerán los seres humanos, superando al cáncer y los trastornos cardiovasculares”[3] según la misma OMS. Además, el doctor Shekhar Saxena, del Departamento de Salud Mental de la OMS, menciona que la depresión actualmente es mucho más común que otras enfermedades más temidas, como el VIH-Sida o cáncer, y sin embargo, agrega el experto, la depresión es uno de esos temas de los que la gente no suele hablar mucho, sobre todo cuando la persona es la afectada.[4] Todo estos datos nos llevan a entender que tú o yo no estamos inmunes a esta realidad y que podemos estar dando los primeros pasos para transitar por valles de tristeza y desesperación.

“La depresión (del latín depressio, que significa ‘opresión’, ‘encogimiento’ o ‘abatimiento’) es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana”,[5] si bien es cierto, todos podemos estar tristes, melancólicos, infelices, abatidos o derrumbados, por períodos cortos, y hasta podríamos llamarlo una depresión leve, la depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria atrapadosdurante un período de tiempo prolongado y el individuo es incapaz de salir de ese agujero negro.

Hay muchos factores que desencadenan una crisis depresiva como, el alcoholismo o drogadicción, las afecciones y tratamientos médicos (como ciertos tipos de cáncer, dolor prolongado, problemas para dormir, medicamentos esteroides, baja actividad de la tiroides, etc.), situaciones o hechos estresantes en la vida (como: maltrato o rechazo, ruptura de relaciones con el novio o la novia, ciertos tipos de cáncer, muerte de un amigo o familiar, divorcio, incluso el divorcio de los padres, desaprobar una asignatura, enfermedad en la familia, pérdida del trabajo, aislamiento social, etc.) y últimamente, según estudios de una universidad inglesa, la gente que pasas mucho tiempo usando internet (revisando las redes sociales, chateando y navegando) tiene más probabilidades de desarrollar síntomas depresivos.[6]

Sin embargo, los que conocen a Cristo, saben que una vida alegre y optimista es el mejor remedio para una vida abatida y triste. No obstante, el decidir estar feliz, es un nivel al cual los seres humanos hundidos en la depresión leve o moderada no pueden alcanzar por sus propios méritos. Por eso, como en el caso de Robin, recurren al alcohol y las drogas como una fuente de socorro, y aunque les calma por breves minutos, no los saca de ese estado más bien terminan acentuando la sensación de culpa o de no tener futuro. Otros, se esconden en una vida agitada, llena de trabajo y compromisos, o simplemente esperan en dolor el desenlace final. Por eso, el único medio seguro para vivir en alegría es hacer que Jesús sea parte de la vida diaria, porque su compañía es la mejor seguridad antes que cualquier paliativo humano, con razón decía el rey David: “Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría, alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino en abundancia”.[7] Además, obedecer su Palabra es el complemento para saborear la dulzura de vivir una vida de paz y regocijo, porque “Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón. El mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos”.[8]belleza

Mi amigo (a), el ánimo decaído seca los huesos, pero la cura para ese mal es el corazón alegre. Todos caminamos por un sendero lleno de problemas, angustias y peligros, pero el mejor remedio para evitar que las circunstancias tomen nuestra vida es sonreír y adorar al que nos promete paz. Hoy podemos repetir como el salmista: “Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma”.[9] ¡Amén!/////.

joe  firma 3

 

Desde mi rincón de poder…y un poquito antes del retorno de Cristo…

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[1] http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140812_relacion_depresion_suicidios_hr.shtml

[2] http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/depresion-y-robin-williams-pedro-ortiz-bisso-noticia-1749767

[3] http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/09/090902_depresion_oms_men.shtml

[4] Ibid.

[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n

[6] http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/02/100203_internet_adiccion_men.shtml

[7] Salmo 4.7 NVI

[8] Salmo 19.8 NVI

[9] Salmo 31.7 NVI

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