“Y consideré más felices a los que ya han muerto que a los que aún viven…” (Eclesiastés 4:2) Hace unos días atrás recibí un mensaje, era la respuesta a
“Las moscas muertas apestan y echan a perder el perfume. Así mismo pesa más una pequeña necedad que la sabiduría y la honra juntas.”(Eclesiastés 10.1, NVI) La brasileña Layane