“Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias por todas partes, cosas espantosas y grandes señales del cielo.” (Lucas 21.11, NVI) Esta pregunta apertura un inquietante diálogo entre Jesús y sus discípulos:
“Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Apocalipsis 21.4, NVI).