Introducción Dios no crea personas sin propósito. Cada ser humano llega a este mundo con capacidades, habilidades y potencialidades que lo hacen único. Algunos destacan por su facilidad para
«Mi propósito no es lisonjearos [… ] sino requerir que juzguéis a los cristianos según el justo proceso de investigación» (Justino Mártir). Durante todo el siglo segundo y buena