“Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz” (Gálatas 1:3 NVI) Cuando leas este tercer versículo del capítulo uno del libro de Gálatas, no lo consideres
“Pablo, apóstol, no por investidura ni mediación humanas, sino por Jesucristo y por Dios Padre, que lo levantó de entre los muertos…” (Gálatas 1:1 NVI) El apóstol Pablo tenía la convicción