“Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.” (Mateo 7.25,
“En paz me acuesto y me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado.” (Salmo 4.8, NVI) ¿Alguna vez te has quedado en la cama sin poder dormir?
“Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.” (Romanos 6.23, NVI) ¿Qué opinarías si el presidente
“Pero yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.” (Juan 12.32, NVI) Este título en un principal periódico del mundo me llevó a escribir
“Más bien, en todo y con mucha paciencia nos acreditamos como servidores de Dios: en sufrimientos, privaciones y angustias; en azotes, cárceles y tumultos; en trabajos pesados, desvelos y
“Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados” (Efesios 5.1, NVI). Quedé sorprendido con la historia del filipino Herbert Chavez,[1] que se autodenomina el «mayor fan del mundo» de
“Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que, para su gloria, ustedes han mostrado sirviendo a los santos, como lo siguen haciendo.”
“Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias
“Escribe al ángel de la iglesia de Sardis: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Conozco tus obras; tienes fama de estar