“Éstos confían en sus carros de guerra, aquéllos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del SEÑOR nuestro Dios” (Salmos 20:7 NVI) Estos días todas las
“La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera” (Apocalipsis 21:23 NVI) Hoy podemos
“Yo me aparté, pero me arrepentí; al comprenderlo me di golpes de pecho. Me siento avergonzado y humillado porque cargo con el oprobio de mi juventud” (Jeremías 31:19 NVI)
En el canon hebreo, los Salmos (S.) aparecen entre “Los Escritos” (Ketuvim). El nombre les viene del griego psalmos, que significa “una canción cantada con instrumentos de cuerdas”. En
“Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes” (Mateo 24:7 NVI) Y “todo esto será apenas el comienzo de los dolores”,
“…aún estaba hablando en oración, cuando Gabriel, el hombre al cual yo había visto en visión al principio, voló rápidamente y me tocó, como a la hora del sacrificio