Contacto

610 786 087

no
Cursos Bíblicos
TEMA 3 · DULCE EN LA BOCA, AMARGO EN EL VIENTRE
Comment 0

El gran chasco · 22 de octubre de 1844

Texto clave:

«Lo tomé de la mano del ángel y me lo comí. Me supo dulce como la miel, pero al comérmelo se me amargaron las entrañas» (Apocalipsis 10:10, NVI).

Objetivo:

Revivir la experiencia del gran chasco, descubrir que Dios la había anunciado en su Palabra y aprender a confiar en Él cuando nuestras expectativas no se cumplen.


Introducción: la noche más larga

Es martes, 22 de octubre de 1844. En granjas, casas y lugares de reunión de Nueva Inglaterra, miles de creyentes esperan. Muchos han dejado sus cosechas sin recoger. Han saldado deudas, se han reconciliado con familiares y vecinos, y han regalado lo que tenían. Cantan, oran y miran al cielo.

Pasan las horas. Llega la medianoche. Amanece el 23 de octubre… y Jesús no ha venido.

Hoy vamos a acompañarlos en esa noche y a descubrir que Dios ya había escrito esta experiencia en su Palabra.


1. La espera más dulce

En los meses anteriores, el «mensaje del séptimo mes» se extendió como fuego. Los creyentes lo relacionaron con la parábola de las diez vírgenes: «Y como el novio tardaba en llegar, a todas les dio sueño y se durmieron. A medianoche se oyó un grito: “¡Ahí viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!”» (Mateo 25:5-6, NVI).

  • Fue un tiempo de profunda consagración: confesión de pecados, reconciliaciones y mucha oración.
  • Los testigos de la época lo describen como un tiempo de gran gozo y paz.
  • Para ellos, la Palabra era «dulce como la miel»: estaban a punto de ver a su Señor.

Para reflexionar: ¿Alguna vez has esperado algo de Dios con todo tu corazón?


2. La noche del chasco

El 22 de octubre pasó sin que nada visible ocurriera. Los testimonios de quienes lo vivieron siguen conmoviendo:

  • Hiram Edson, granjero de Port Gibson (Nueva York), escribió años después que sus esperanzas más queridas quedaron destrozadas. Sintieron tal espíritu de llanto como nunca antes, y lloraron y lloraron hasta el amanecer.
  • Guillermo Miller reconoció públicamente su error en el tiempo y su desilusión, pero escribió que seguía creyendo que el día del Señor estaba cerca.
  • Muchos sufrieron burlas de vecinos y familiares, que les preguntaban: «¿No se habían ido al cielo?».

Fue amargo en las entrañas.


3. Dios lo había anunciado: Apocalipsis 10

Lo más sorprendente es que esta experiencia estaba profetizada.

a) Un rollo abierto

«Llevaba en la mano un pequeño rollo escrito que estaba abierto» (Apocalipsis 10:2, NVI).

A Daniel se le dijo que sellara el libro «hasta el tiempo del fin» (Daniel 12:4). En Apocalipsis 10 el rollo ya está abierto. Es la profecía de Daniel desvelada en los últimos días, la misma que estudiaron Miller y los creyentes del advenimiento (Temas 1 y 2).

b) El fin del tiempo profético

«Y juró por el que vive por los siglos de los siglos […] y dijo: “¡El tiempo ha terminado!”» (Apocalipsis 10:6, NVI).

Los 2300 años de Daniel 8:14 son la profecía de tiempo más larga de la Biblia. Después de 1844 no hay más fechas proféticas que esperar.

c) Dulce y amargo

«Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el rollo. Él me dijo: “Tómalo y cómetelo. Te amargará las entrañas, pero en la boca te sabrá dulce como la miel”» (Apocalipsis 10:9, NVI).

  • Dulce: la alegría de descubrir la profecía y esperar a Jesús.
  • Amargo: la desilusión del 22 de octubre de 1844.

d) Un nuevo encargo

«Entonces se me ordenó: “Tienes que volver a profetizar acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”» (Apocalipsis 10:11, NVI).

El chasco no era el final de la historia. Dios tenía un mensaje mundial para ese pueblo. (Lo veremos en los Temas 4 y 5.)


4. No era la primera vez: el chasco de los discípulos

Los discípulos de Jesús vivieron algo muy parecido. Esperaban que el Mesías estableciera su reino en la tierra, y lo vieron morir en una cruz. En el camino a Emaús le dijeron:

«Pero nosotros abrigábamos la esperanza de que era él quien redimiría a Israel. Es más, ya hace tres días que sucedió todo esto» (Lucas 24:21, NVI).

Los discípulos (31 d.C.)Los creyentes del advenimiento (1844)
La profecía de tiempo era exacta (Daniel 9)La profecía de tiempo era exacta (Daniel 8:14)
Esperaban el acontecimiento equivocado: un reino terrenalEsperaban el acontecimiento equivocado: la venida de Cristo a la tierra
Sufrieron un amargo chascoSufrieron un amargo chasco
Jesús les abrió las EscriturasVolvieron a las Escrituras y encontraron luz

«Entonces, comenzando por Moisés y por todos los Profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras» (Lucas 24:27, NVI).

«¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?» (Lucas 24:32, NVI).

Dios no abandona a los que lo buscan con sinceridad, aunque se hayan equivocado.


5. Después del chasco: tres caminos

Tras el 22 de octubre, los creyentes del advenimiento tomaron caminos distintos:

  1. Abandonar la fe. Muchos dijeron «nos engañamos» y volvieron al mundo o a sus antiguas iglesias.
  2. Fijar nuevas fechas. Algunos calcularon nuevas fechas y cayeron en el fanatismo.
  3. Volver a la Biblia. Un pequeño grupo se preguntó: «Si la fecha era correcta, ¿qué ocurrió realmente en 1844?». Siguieron estudiando y orando. De ese grupo nacería, años después, la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

«Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá» (Habacuc 2:3, NVI).


Lecciones para hoy

  1. Dios conoce nuestros chascos antes de que lleguen. El de 1844 estaba escrito en Apocalipsis 10.
  2. Una desilusión no significa que Dios haya fallado. Puede significar que todavía no entendemos todo su plan.
  3. El chasco puede llevarnos lejos de Dios o más cerca de su Palabra. La diferencia está en lo que hacemos después.
  4. Después de lo amargo viene el llamado. «Tienes que volver a profetizar».

Preguntas para el grupo

  1. ¿Cómo te imaginas la noche del 22 de octubre de 1844? ¿Qué habrías sentido tú?
  2. ¿Qué significan lo «dulce» y lo «amargo» de Apocalipsis 10 en la experiencia de 1844?
  3. ¿Qué parecidos ves entre el chasco de los discípulos y el de 1844?
  4. ¿Has vivido algún «chasco» espiritual? ¿Te alejó de Dios o te acercó más a Él?
  5. ¿Cuál de los tres caminos después del chasco eliges tú ante las desilusiones de la vida?

Llamado final

Hay noches en las que todo parece perdido y lloramos «hasta el amanecer». Pero con Dios el amanecer siempre llega. Aquellos creyentes no sabían que, a la mañana siguiente, uno de ellos cruzaría un campo de maíz y recibiría una luz que cambiaría su historia. Dios no ha terminado contigo. Tu chasco puede ser el principio de tu llamado.

«Si no sabemos de dónde venimos, no sabemos a dónde vamos.»

Oración: Señor, en las noches de desilusión ayúdanos a no soltar tu mano. Abre nuestros ojos como abriste los de los discípulos de Emaús, y haz que nuestro corazón arda otra vez con tu Palabra. Amén.///////.


Bibliografía

Biblia

  • Santa Biblia, Nueva Versión Internacional (NVI). Biblica, Inc., 1999, 2015, 2022.

Elena G. de White

  • White, Elena G. de. El conflicto de los siglos. Caps. 21, «Una amonestación rechazada», y 22, «Profecías cumplidas». Original: The Great Controversy, 1888/1911.
  • White, Elena G. de. Primeros escritos. Original: Early Writings, 1882. Relatos sobre la experiencia de 1844.

Fuentes primarias (inglés)

  • Edson, Hiram. Manuscrito autobiográfico sin título (fragmento), c. 1880s. Center for Adventist Research, Andrews University, Berrien Springs, MI.
  • Miller, William. Apology and Defence. Boston: Joshua V. Himes, 1845.
  • Bliss, Sylvester. Memoirs of William Miller. Boston: Joshua V. Himes, 1853.

Estudios históricos

  • Knight, George R. William Miller and the Rise of Adventism. Nampa, ID: Pacific Press, 2010.
  • Schwarz, Richard W. y Floyd Greenleaf. Portadores de luz: Historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Original: Light Bearers. Nampa, ID: Pacific Press, 2000.
  • Numbers, Ronald L. y Jonathan M. Butler, eds. The Disappointed: Millerism and Millenarianism in the Nineteenth Century. Bloomington: Indiana University Press, 1987.

La serie completa: «1844: DULCE Y AMARGO«

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *