“Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta.” (Salmo 63.1,
“Sólo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer!” (Salmo 62.2, NVI) Entre los mares del mundo habita un molusco peculiar, llamado
“—Aunque todos te abandonen—declaró Pedro—, yo jamás lo haré. —Te aseguro—le contestó Jesús—que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.” (Mateo 26.33–34, NVI)
“Tus promesas han superado muchas pruebas, por eso tu siervo las ama.” (Salmo 119.140, NVI) En las últimas décadas, han aparecido sorprendentes inventos, que prometían cambiar la vida de
Si hay algo que Satanás sabe hacer es disfrazarse. Lo ha hecho desde la Creación y lo sigue haciendo hasta nuestros días. Dentro de sus prácticas tiene el hábito