“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca!” (Salmos 119:103 NVI). Estudiar la Biblia y depender de sus consejos, no solamente son
“Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero” (Salmos 119:105 NVI) Una lámpara es una buena figura ilustrativa para representar a la Biblia. Así como
“Envía su palabra a la tierra; su palabra corre a toda prisa” (Salmos 147:15 NVI) El enemigo de Dios ha hecho múltiples esfuerzos por desaparecer la Biblia. A través de las
“La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” (Isaías 40:8 NVI) Todo lo que está bajo del sol tiene un inicio
“Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con
“En verdad, consideramos dichosos a los que perseveraron. Ustedes han oído hablar de la perseverancia de Job, y han visto lo que al final le dio el Señor. Es
“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia…” (Romanos 5:3)[1] Nada existe sin sentido en la vida de un hijo
“¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan” (1 Corintios 9:24 NVI) Al leer
“Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado” (Salmos 32:5 NVI)
“No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción;