“Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve” (Salmos 51:7) Las horas finales de este año conllevan a millones de habitantes de este
“Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario” (Hechos 6:19 NVI) A Manuel lo conocí cuando era niño.