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REFLEXIONES 2014
PARA SIEMPRE
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“La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.»” (Isaías 40.8, NVI)

hierva_verdeLa búsqueda del vuelo MH370 que desapareció misteriosamente hace más de dos semanas, continúa. La flota internacional de aeronaves y barcos que busca el avión de Malaysia Airlines desaparecido hace 17 días con 227 pasajeros y 12 tripulantes a bordo ha basculado sus esfuerzos con decisión hacia el océano Índico sur, después de que el primer ministro de Australia, Tony Abbott, anunciara el jueves que habían sido detectados dos objetos flotando en el mar que probablemente pertenezcan al aparato. Sin embargo, este nuevo lugar de búsqueda del avión B-777 de Malaysian Airlines, no sólo es como un pajar que “crece y se mueve continuamente”, como expresó hace unos días un piloto militar malasio, sino que está a más de 1.000 metros de profundidad y a 2.200 kilómetros de la costa más cercana.[1] Tomando la ilustración del pajar, podríamos decir que la aguja que se tiene que encontrar, es un avión de 63 metros de largo y 140 toneladas vacío. Pero, con toda su tecnología, no será de mucha ayuda en la búsqueda, ya que los dispositivos que deben señalizar la posición de las cajas negras tienen un alcance limitado. Es decir, los aparatos que fueron inventados para que guardasen y emitiesen señales para ubicar un avión siniestrado, no lo pueden hacer por mas de un mes, porque sus baterías no lo permiten y ya han trascurrido más de dos semanas sin saber nada de la nave.

La normativa actual obliga a que los ULD (Underwater Locator Device, Localizador Subacuático) que llevan las cajas negras estén certificados para emitir señales de radio a 37,5 kilohercios durante 30 días para ser encontrados. Esas características se demostraron totalmente insuficientes en el caso del vuelo 447 de Air France que se estrelló el 1 de junio de 2009 en el Atlántico sur. Sus cajas negras fueron recuperadas el 2 de abril de 2011, 23 meses después del accidente, a unos 4.000 metros de profundidad.[2] Quiere decir que en unos pocos días más, la caja negra del avión B-777 de Malaysian Airlines, dejará de emitir señales de su ubicación, y la tarea por encontrarlo será más complicada, por esa razón hay mucha urgencia por encontrar la nave y la caja negra que dará información precisa de lo que sucedió.avion

Es tan corto el tiempo que dura la tecnología de una caja negra, que la Oficina de Investigación y Análisis de la Aviación Civil francesa (BEA) recomendó tanto a la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI, una agencia de la ONU) como a la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) que se aumentase a 90 días el tiempo durante el que el ULD debe transmitir y que la señal se emita a 8,8 kilohercios, lo que permite que se puedan localizar señales a más de 6.000 metros de profundidad.

Sin embargo, si compararíamos a La Palabra de Dios, con un ULD (Underwater Locator Device, Localizador Subacuático) que llevan las cajas negras de los aviones, una gran diferencia sería notoria, puesto que el ULD solo es eficiente un mes, después de ese lapso de tiempo deja de dar señales, en cambio la influencia y el papel que juega la Biblia en la vida de una persona es ilimitada, porque las Escrituras manifiestan “la gloria del Señor… y la gracia que con ella viene y produce en nosotros sus efectos” [3] y eso  permanecerá para siempre.

hierva secaLas obras humanas son menos que limitadas, pero las obras de Dios son eternas. El mejor ejemplo lo encontramos en esta parte del capítulo 40 de Isaías, donde el verso 8 es el clímax de la comparación entre lo humano y lo divino. En él, Dios hace un mandato para que Isaías “diera voces. La voz le dijo que hiciera un contraste entre la gente y Dios. Los seres humanos son temporales y cambian. Son como la hierba y como la flor que crecen en la primavera sólo para marchitarse y morir cuando llega el clima cálido.[4] En contraste, Dios nunca falla y su palabra permanece para siempre”.[5] Con razón el libro de Génesis dice en referencia a su obra creadora que “Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno”,[6] porque así son las obras de Dios, son buenas, son las mejores y son todo lo que necesitamos.

Asimismo, podemos resaltar otras enseñanzas vitales de nuestro texto de estudio, y es que nuestro crecimiento espiritual depende del alimento de La Palabra de Dios, y este es abundante, sabroso y siempre lo tendremos en abundancia, porque “no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”[7] y “los que vienen a Él en busca del alimento para sus almas, nunca tendrán hambre”,[8] Además, en este mundo 0506027X2cambiante, donde lo bueno ya no lo es, y lo malo es la práctica común, la verdad de Las Escrituras, nunca cambia, pues su Autor es “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”.[9]

Mi hermano(a) en la fe, todo lo que existe debajo de la tierra y lleva la firma del hombre, tiene una fecha de caducidad. Todo lo humano, se malogra, se acaba o cambia. No hay plan humano, ni acción de algún hombre que dure por mucho tiempo. Las intenciones y las acciones malvadas, a plena luz o en el silencio de la noche, dentro de la iglesia o en el mundo sin Dios, tendrán un final. Pero las obras de Dios, sus promesas, sus advertencias y sus recompensas se cumplirán, no fallarán y permanecerán por los siglos de los siglos, porque “todo mortal es como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo; la hierba se seca y la flor se cae, pero la palabra del Señor permanece para siempre”.[10]////.

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Desde mi rincón de poder…y un poquito antes del retorno de Cristo…

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[2] Ibid

[3] Matthew Henry y Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 777.

[4] cf. Sal. 37:2; 102:11; 103:15–16

[5] John F. Walvoord y Roy B. Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 5: Isaías-Ezequiel (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 2000), 88–89

[6] Génesis 1:31 NVI

[7] Mateo 4:4 NVI

[8] Francis D. Nichol y Humberto M. Rasi, eds., Isaías a Malaquías, trans. Victor E. Ampuero Matta y Nancy W. de Vyhmeister, vol. 4, Comentario Biblico Adventista del Séptimo Día (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1995), 284.

[9]Hebreos 13:8 NVI

[10] 1 Pedro 1:24,25 NVI

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