“Yo le respondí: «¡Ah, SEÑOR mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!»” (Jeremías 1:6 NVI) Todos tenemos algo que nos atemoriza, o que no nos sentimos capaces
“Que nuestros hijos, en su juventud, crezcan como plantas frondosas; que sean nuestras hijas como columnas esculpidas para adornar un palacio” (Salmos 144:12 NVI) Tengo tres hijos y al verlos crecer
“Cuando él volvió, les dijo a sus padres: —He visto en Timnat a una joven filistea; pídanla para que sea mi esposa” (Jueces 14:2 NVI) Enamorarse es uno de
“Tú, oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, y aún hoy anuncio todos tus prodigios” (Salmos 71:17 NVI). No le veo sentido estar en medio de una oscuridad, tener
“Bueno es que el hombre aprenda a llevar el yugo desde su juventud” (Lamentaciones 3:27 NVI) Cuando un ser humano va llegando al final de su existencia, las cosas se van
“Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor” (2Timoteo 2:22 RVA) He recibido
“No hace mucho me llamabas: “Padre mío, amigo de mi juventud” (Jeremías 3:4 NVI) La amistad es el don más preciosos heredada por la humanidad. Tener amigos, es parte
“Mucho me han angustiado desde mi juventud, pero no han logrado vencerme” (Salmos 129:2 NVI) Si hay algo que saca de sus casillas al enemigo y lo pone más nervioso, es
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Salmos119:9). Muchos jóvenes me han hecho reiteradamente la misma pregunta: “¿cómo puedo mantenerme fiel?, es tan difícil pastor,